Un plato de pasta perfecto no depende de la receta de la salsa, sino de tres cosas: el agua, el punto y cómo se unen la pasta y la salsa. En Italia la salsa nunca se pone encima de la pasta: la pasta se termina de cocinar dentro de la salsa. En esta clase vas a aprender a hacerlo, a elegir la forma para cada salsa y a hacer ñoquis.
1. Elegir la pasta seca
De sémola de trigo duro (la etiqueta dice «semola di grano duro»): mantiene el punto y no se pasa.
Trefilada al bronce: la superficie es rugosa y opaca, y la salsa se pega mejor. La lisa y brillante (trefilada en teflón) resbala.
Cuánto: 80–100 g de pasta seca por persona como plato principal; de pasta fresca, 120–150 g.
Integral y sin gluten: la integral tiene más sabor y fibra; la sin gluten (de arroz, maíz o legumbres) se pasa rápido: sácala apenas esté y no la recalientes mucho.
2. El agua y la sal
Agua: 1 litro por cada 100 g es lo clásico. Con un poco menos de agua, el agua de cocción queda más almidonada y une mejor la salsa.
Sal: 10 g por litro (una cucharada colmada cada 2 litros), cuando el agua hierve. La pasta solo se sala mientras se cocina: después, ya no.
Sin aceite: el aceite en el agua no evita que se pegue y hace que la salsa resbale. Lo que evita que se pegue es mucha agua hirviendo y revolver el primer minuto.
Nunca la enjuagues (salvo para ensaladas frías): le quitas el almidón que une la salsa.
3. Al dente y el agua de cocción
Prueba la pasta 2 minutos antes de lo que dice el paquete: tiene que estar casi lista, con un puntito firme en el centro.
Antes de escurrir, guarda una taza del agua de cocción. Es el ingrediente secreto: salada y con almidón.
Pasa la pasta directamente a la sartén con la salsa (con pinzas o una espumadera), con un cucharón de agua.
Mantecar: saltea a fuego fuerte 1–2 minutos moviendo la sartén o revolviendo con energía. El almidón une la grasa y el agua en una salsa cremosa que cubre cada fideo.
Si se seca, más agua de cocción. Fuera del fuego, el queso, la mantequilla o el aceite final.
Así se hacen el cacio e pepe (solo pecorino, pimienta y agua de cocción), la carbonara y el aglio, olio e peperoncino: casi sin ingredientes, toda la técnica.
4. Cada forma con su salsa
Forma
Ejemplos
Salsas
Largas y finas
Spaghetti, linguine, bucatini, cabello de ángel
De aceite, de tomate liviana, de mariscos, carbonara
Largas y anchas
Fettuccine, tagliatelle, pappardelle
Mantequilla, crema, ragú, hongos
Tubos
Penne, rigatoni, maccheroni
Salsas con trozos, ragú, al horno
Cortas con formas
Fusilli, farfalle, orecchiette
Pesto, verduras, salsas que se meten en los huecos
Pequeñas
Orzo (municiones), ditalini, estrellitas
Sopas y caldos
Rellenas
Ravioles, sorrentinos, tortellini, capelettis
Salsas suaves: mantequilla y salvia, tomate, crema
Láminas
Lasaña, canelones
Ragú, bechamel, verduras, al horno
La regla: cuanto más delicada la pasta, más liviana la salsa; las salsas con trozos, con formas que los atrapen.
5. Los clásicos de Roma
Salsa
Lleva
Clave
Cacio e pepe
Pecorino, pimienta negra, agua de cocción
El queso, fuera del fuego, para que no forme hilos
Gricia
Guanciale, pecorino, pimienta
La grasa del guanciale es la base
Carbonara
Guanciale, yemas, pecorino, pimienta
El huevo, fuera del fuego: crema, no revuelto
Amatriciana
Guanciale, tomate, pecorino, ají
Un poco de vino blanco para desglasar
6. Ñoquis de papa
Papa harinosa y seca: horneada con piel en lugar de hervida, para que no absorba agua.
Pasada en caliente por el pisapapas, y que suelte el vapor antes de agregar la harina.
Poca harina y nada de amasar: solo unir. Cuanta más harina y más amasado, más duros. Haz uno de prueba.
Están listos cuando flotan, 30 segundos después.
En Argentina y Uruguay se comen ñoquis el 29 de cada mes, con un billete debajo del plato para atraer la prosperidad.
7. Guardar y recalentar
Pasta cocida: 3–5 días en la nevera, con un hilo de aceite para que no se pegue.
Recaliéntala en la sartén con un chorro de agua y la salsa, no en el microondas sola: se seca.
Lo que sobra de una pasta corta con salsa es perfecto para una frittata o al horno con queso.
8. Practica
Haz un aglio e olio dos veces: una escurriendo la pasta y poniendo la salsa encima, y otra terminándola en la sartén con agua de cocción. Compara.