Qué hace el huevo en una receta
Antes de cambiarlo, conviene saber para qué está: el huevo une los ingredientes, aporta humedad, ayuda a que la masa suba y le da color. Según la receta, unas funciones importan más que otras, y eso decide el mejor sustituto.
Equivalencias para 1 huevo
| Sustituto | Cantidad por huevo | Ideal para |
|---|---|---|
| Linaza molida | 1 cucharada + 3 cucharadas de agua (reposar 5 min) | Galletas, bizcochos densos, panes |
| Semillas de chía | 1 cucharada + 3 cucharadas de agua (reposar 10 min) | Muffins, tortitas |
| Puré de manzana | 60 g (¼ de taza) | Bizcochos y magdalenas |
| Plátano maduro | ½ plátano machacado (≈ 60 g) | Bizcochos, tortitas (aporta sabor) |
| Yogur | 60 g (¼ de taza) | Bizcochos tiernos |
| Aquafaba (líquido de garbanzos) | 3 cucharadas (45 ml) | Merengues, mousses, rebozados |
| Sustituto comercial | Según el paquete | Casi todo |
Consejos para que salga bien
- Hasta 2 o 3 huevos los sustitutos funcionan muy bien. En recetas donde el huevo es protagonista, como un flan o un bizcocho genovés, el resultado cambia mucho.
- Si usas fruta o yogur, añade ½ cucharadita de levadura química extra: estos sustitutos dan humedad pero no ayudan a subir.
- La aquafaba se monta como la clara: bátela a punto de nieve para merengues y mousses.
- Medio huevo: si al escalar una receta te sale 1,5 huevos, bate uno y usa la mitad (unos 25 g).