El trabajo de un sommelier va mucho más allá de servir: compra, guarda, arma la carta, capacita al equipo y recomienda. Esta clase cubre lo que pasa antes de que el vino llegue a la mesa, en casa o en un restaurante.
Solo para mayores de edad. Bebe con moderación, y si vas a manejar, no tomes alcohol.
1. Comprar vino
En una vinoteca con asesoramiento: di qué te gustó antes y cuánto quieres gastar. Es la forma más rápida de aprender.
Botellas de cuidado: evita las que estuvieron de pie al sol en una vidriera, con el nivel bajo o el corcho empujado hacia afuera.
La mejor relación precio-calidad suele estar en el segundo vino de una gran bodega y en regiones menos famosas al lado de las famosas.
Para tomar ahora, elige la añada más reciente en blancos y rosados, y 2 a 5 años en tintos con crianza.
2. Qué vinos mejoran con los años
Más del 90 % de los vinos se hacen para tomarse en 1 a 3 años. Para mejorar en botella, un vino necesita acidez, taninos, azúcar o mucha concentración.
Vino
Cuándo tomarlo
Blancos y rosados frescos
1–2 años
Tintos jóvenes
1–3 años
Malbec o Rioja con crianza
3–10 años
Champagne con añada
5–20 años
Riesling alemán
5–30 años
Burdeos clasificado, Barolo, Brunello
10–30 años o más
Sauternes, Tokaji, oporto vintage
20–50 años o más
3. La bodega en casa
Condición
Ideal
Por qué
Temperatura
12–14 °C y, sobre todo, estable
Los cambios bruscos empujan el corcho y dejan entrar aire.
Humedad
60–75 %
El corcho seco se encoge.
Luz
Oscuridad
La luz daña el vino, sobre todo en botellas claras.
Posición
Acostadas (con corcho)
El vino moja el corcho y lo mantiene hinchado.
Entorno
Sin vibraciones ni olores fuertes
El vino absorbe olores a través del corcho.
Si no tienes cava, un armario interior, lejos de la cocina y de paredes que da el sol, funciona para guardar unos meses. La cocina y el techo de la nevera son los peores lugares.
4. Añadas
La añada es el año de la cosecha. En regiones de clima variable (Burdeos, Borgoña, Piamonte, Alemania) una buena o mala añada cambia mucho el vino y el precio.
En regiones soleadas y regulares (Mendoza, Australia, gran parte de California) las diferencias son menores.
Ventana de consumo: todo vino sube, llega a su mejor momento y después decae. Si tienes varias botellas iguales, abre una cada uno o dos años y anota cómo va.
5. Armar una carta de vinos
Que acompañe la cocina: un restaurante de pescados necesita más blancos y espumosos; una parrilla, más tintos.
Ordenar por estilo (espumosos, blancos frescos, blancos con cuerpo, rosados, tintos ligeros, medios y potentes, dulces) ayuda más que ordenar por país.
Precios escalonados: opciones en todas las franjas, con varias en la más pedida.
Por copa: 4 a 8 vinos, de los que se terminan en uno o dos días o con un sistema que conserve la botella abierta.
Cuántos: un bistró se arregla con 20 a 40 etiquetas bien elegidas; más no siempre es mejor.
Precio: en los restaurantes el vino suele costar entre 2 y 3 veces lo que se pagó por él. El descorche es lo que se cobra por abrir una botella que trae el cliente.
6. Recomendar en la mesa
Pregunta qué van a comer y qué vinos les gustan. Habla simple: «fresco», «frutado», «con cuerpo», no «notas de grosella».
El presupuesto sin incomodar: señala dos o tres vinos de la carta en el precio que te parezca y deja que elijan.
Presenta la botella a quien la pidió, con la etiqueta a la vista, antes de abrirla.
Da a probar un poco a quien eligió el vino: es para detectar defectos, no para ver si le gusta.
Sirve a los invitados y por último a quien pidió el vino, sin llenar más de un tercio de la copa.
7. La profesión
Un sommelier trabaja en restaurantes, hoteles, vinotecas, bodegas, importadoras y en la enseñanza. Además de catar, tiene que saber de compras, costos, conservación, servicio y atención.
Formación: en muchos países hay escuelas y asociaciones de sommeliers con carreras de 1 a 2 años.
Certificaciones internacionales: las del WSET (Wine & Spirit Education Trust, niveles 1 a 4) y las del Court of Master Sommeliers. El título de Master Sommelier lo tienen menos de 300 personas en el mundo.
Concursos: la Asociación de la Sommellerie Internacional organiza el de Mejor Sommelier del Mundo.
8. Practica
Arma una carta de 8 vinos para una cena de cuatro platos con estas recetas: un espumoso de bienvenida, dos blancos, tres tintos (ligero, medio, potente), un rosado y un dulce. Para cada uno escribe una línea simple que lo describa y con qué plato va.