Ollas y sartenes: cuál elegir

Qué ollas y sartenes comprar primero, los materiales (acero, antiadherente, hierro, cobre), cuál usar para cada cosa, la inducción y cómo curar el hierro y cuidar la antiadherente.

27 de octubre de 2026

Para empezar, cinco piezas

No hace falta un juego de diez. Con estas cinco cocinas casi todo: una sartén de acero inoxidable o de hierro de 26–28 cm para dorar, una antiadherente de 24 cm para huevos y pescado, una olla de 5–6 litros para pasta y caldos, un cazo de 1,5–2 litros para salsas, y una cacerola de hierro esmaltado de 24 cm para guisos y pan.

Los materiales

MaterialVentajasA tener en cuentaPara
Acero inoxidableDura toda la vida, no reacciona con el tomate ni el vino, va al hornoSolo conduce mal: busca fondo difusor o «triple capa». Se pega si no está bien calienteDorar, salsas con fondo, todo uso
Antiadherente (PTFE o cerámica)No se pega con poca grasaDura unos 2–5 años. Nada de fuego fuerte vacía ni utensilios de metalHuevos, tortillas, pescado delicado
Hierro fundidoGuarda el calor y sella muy bien; dura generacionesPesa, tarda en calentar y se oxida si no está curadoCarnes, plancha, pan de sartén, horno
Acero al carbonoComo el hierro, pero más liviano y rápidoSe cura igual que el hierroWok, crepes, salteados
Hierro esmaltadoGuarda el calor, no se oxida y aguanta los ácidosPesado y caro; el esmalte se salta con un golpeGuisos, braseados, pan en olla
CobreEl que mejor conduce: responde enseguida al fuegoCaro y se mancha. Tiene que estar forrado por dentroSalsas, caramelo, pastelería
AluminioLiviano, barato y conduce bienEl fino se deforma; sin anodizar reacciona con los ácidosOllas grandes de caldo

Cuál usar para cada cosa

ParaMejorPor qué
Huevos, tortilla, omeletteAntiadherenteSe despegan con poca grasa
Sellar carne, pescado con pielHierro o acero inoxidableAguantan el fuego fuerte y forman costra
Salsa con el fondo de la sarténAcero inoxidableDeja el fondo dorado que se desglasa
Guisos y braseadosHierro esmaltadoCalor parejo, del fuego al horno
Pasta, caldos, legumbresOlla alta de aceroMucha agua, hierve pareja
Caramelo y salsas delicadasCazo de acero claro o de cobreVes el color y controlas el fuego

Inducción

La placa de inducción solo calienta lo que es magnético. Haz la prueba con un imán: si se pega al fondo, sirve. El hierro, el hierro esmaltado y casi todo el acero inoxidable funcionan; el aluminio, el cobre y el vidrio solos, no, salvo que tengan una base de acero. El fondo tiene que ser plano y del tamaño de la zona.

Que no se pegue en el acero

  1. Calienta la sartén vacía a fuego medio-fuerte 2–3 minutos.
  2. Prueba con unas gotas de agua: si corren por la sartén como bolitas, está lista; si chisporrotean y se evaporan, falta.
  3. Agrega el aceite y, en cuanto brille, el alimento bien seco.
  4. No lo muevas: cuando se dora, se despega solo.

No llenes la sartén: con demasiadas piezas la temperatura baja, sueltan agua y se cuecen en vez de dorarse. Lo verás en las técnicas de cocción.

Curar y cuidar el hierro

  • Curar: lávala, sécala al fuego y frota una capa muy fina de aceite neutro (girasol, canola); quita el exceso hasta que parezca seca. Hornéala boca abajo a 230–250 °C durante 1 hora y déjala enfriar dentro. Repite 2 o 3 veces.
  • Después de usarla: agua caliente y cepillo; un poco de detergente no daña un buen curado. Sécala al fuego y pásale unas gotas de aceite.
  • Nunca en remojo ni en el lavavajillas, y no guardes comida en ella.
  • Si se oxidó: frota con esponja metálica hasta sacar el óxido y vuelve a curarla.

Cuidar la antiadherente

  • Fuego bajo o medio, nunca vacía a fuego fuerte: por encima de unos 260 °C el recubrimiento se estropea y suelta humo.
  • Utensilios de madera o silicona, nada de metal.
  • Lávala a mano con esponja suave, ya tibia: el agua fría sobre la sartén caliente la deforma.
  • Sin aerosoles para engrasar: dejan una capa pegajosa.
  • Cámbiala cuando esté rayada o empiece a pegarse.

Seguridad

  • Los mangos hacia adentro, nunca fuera del borde de la cocina.
  • Manopla o trapo seco: un trapo mojado conduce el calor y quema.
  • El mango sigue caliente al sacar la sartén del horno: déjale un trapo encima para acordarte.
  • Si se prende el aceite: apaga el fuego y tapa la sartén. Nunca agua.