El mismo trozo de pollo puede quedar dorado y crujiente, tierno y jugoso o seco y gomoso, según cómo lo cocines. Todas las técnicas de cocción se ordenan en tres familias según cómo llega el calor al alimento: por calor seco, por calor húmedo o mixtas. En esta clase vas a ver cuándo conviene cada una, a qué temperatura se trabaja y los errores más comunes, con una receta para practicar cada técnica.
1. Seco, húmedo o mixto
Familia
Cómo llega el calor
Qué consigue
Técnicas
Calor seco
Aire caliente, metal o grasa, a más de 140 °C
Dora la superficie y crea costra y sabor tostado
Saltear, plancha, asar al horno, freír
Calor húmedo
Agua o vapor, a 100 °C como máximo
Cocina parejo, no dora, conserva la jugosidad
Hervir, blanquear, escalfar, al vapor
Mixta
Primero seco (se dora) y después húmedo (lento y tapado)
Sabor tostado y carne que se deshace
Brasear, guisar, estofar
El dorado se llama reacción de Maillard: a partir de unos 140 °C, las proteínas y los azúcares de la superficie forman cientos de compuestos de sabor y color. Por eso un pollo hervido nunca sabe como uno asado: el agua no pasa de 100 °C.
2. Cocción en seco
Saltear
Sartén muy caliente y poca grasa
Trozos pequeños y parejos, cocinados rápido a fuego fuerte y en movimiento. Se dora por fuera y queda crujiente o jugoso por dentro.
Piezas enteras sobre una superficie muy caliente. «Sellar» es dorar la superficie antes de otra cocción: da sabor y color (no «encierra los jugos», es un mito).
El aceite caliente evapora el agua de la superficie al instante y forma una costra crujiente. Si el aceite está frío, el alimento lo absorbe y queda grasiento.
Hervir es cocinar en agua a 100 °C. Blanquear es hervir muy poco tiempo (de segundos a 2–3 minutos) y cortar la cocción en agua con hielo: fija el color y deja la verdura crujiente.
Temperatura
100 °C
Ideal para
Pasta, papas, legumbres; blanquear verduras verdes y tomates.
El alimento se cocina con el vapor, en un recipiente tapado sobre agua hirviendo. Es la cocción más suave: conserva la forma, el color y las vitaminas.
Primero se dora la pieza, después se cocina tapada y a fuego bajo con líquido hasta la mitad. El colágeno se convierte en gelatina y la carne se deshace.
Como el braseado, pero con trozos más pequeños y más líquido, que se sirve como salsa. En el estofado, todo se cocina junto y tapado desde el principio.
Llenar demasiado la sartén: baja la temperatura, el alimento suelta agua y se hierve en vez de dorarse. Cocina en tandas.
No secar el alimento: la humedad de la superficie impide el dorado. Seca con papel de cocina la carne, el pescado y las verduras lavadas.
Moverlo todo el tiempo: en la plancha o al sellar, deja la pieza quieta hasta que se despegue sola: esa es la señal de que se doró.
Hervir lo que hay que escalfar: un hervor fuerte rompe los huevos y deja el pescado y el pollo secos y fibrosos.
Cortar la carne recién salida del fuego: déjala reposar 5–10 minutos para que los jugos se repartan y no se queden en la tabla.
Cortes desparejos: los trozos de distinto tamaño se cocinan a distinto tiempo. Por eso la clase de cortes va primero.
6. Practica
Hay una receta para cada técnica clave. Si quieres un orden: empieza por el salteado (rápido y con resultados inmediatos), sigue con los huevos escalfados y la merluza al vapor, y deja para un fin de semana el pollo asado y el braseado, que además usa el fondo de la clase 6 de Cocina 1.