Fondos y caldos

Academia · Cocina 1 · Clase 6

Un buen fondo es lo que separa una salsa casera de una de restaurante. Es un líquido sabroso que se obtiene cocinando despacio huesos, verduras y hierbas en agua, y es la base de salsas, sopas, guisos y arroces. En esta clase vas a ver los cuatro fondos básicos, las reglas para que queden limpios y sabrosos, y la terminas con un risotto, donde el fondo es casi todo el sabor.

1. Fondo, caldo y consomé

Se usan como sinónimos, pero en la cocina profesional no son lo mismo:

Qué llevaSalPara qué
FondoSobre todo huesos, más verduras y hierbasNoBase de salsas, guisos y arroces: es un ingrediente, no un plato.
CaldoCarne, verduras y a veces huesosSíSe toma solo o como sopa.
ConsoméUn caldo concentrado y clarificadoSíUna sopa transparente y muy sabrosa.

El fondo no lleva sal porque casi siempre se reduce: si lo salas al principio, al concentrarse queda salado. La sal se pone en el plato final.

2. Los cuatro fondos básicos

Fondo blanco

Huesos crudos + agua fría

Los huesos (de ave o de ternera) van crudos a la olla, sin dorar. Queda claro, suave y gelatinoso.

Cocción
3–4 h (ave), 6–8 h (ternera)
Para
Velouté, sopas, arroces, risotto, cremas.

Ver la receta del fondo blanco de ave →

Fondo oscuro

Huesos y verduras dorados al horno

Los huesos, el mirepoix y el tomate se doran antes en el horno, y la bandeja se desglasa con vino. Queda de color marrón y sabor profundo.

Cocción
6–8 h
Para
Salsa española, demi-glace, guisos y salsas de carne.

Ver la receta del fondo oscuro →

Fumet

Espinas de pescado blanco

El fondo de pescado. Las espinas y las verduras cortadas finas se rehogan sin color antes de mojar. Cocción corta: si se pasa, amarga.

Cocción
20–25 min
Para
Velouté de pescado, arroces, paella, sopas y suquets.

Ver la receta del fumet →

Caldo de verduras

Solo verduras y hierbas

El más rápido y el único vegetal. No tiene gelatina, así que da menos cuerpo, pero sirve para casi todo.

Cocción
45–60 min
Para
Risottos, sopas, legumbres y cocina vegana.

Ver la receta del caldo de verduras →

3. Las reglas de oro

  • Empieza con agua fría: así las proteínas y la gelatina de los huesos se sueltan poco a poco, y las impurezas suben a la superficie, donde puedes retirarlas.
  • Nunca hiervas fuerte: el fondo tiene que «sonreír», con una burbuja de vez en cuando. Un hervor fuerte mezcla la grasa con el líquido y lo deja turbio.
  • Espuma y desgrasa: retira con un cucharón la espuma gris del principio y, de vez en cuando, la grasa de arriba.
  • No tapes ni revuelvas: la olla destapada deja que se evapore y concentre. Revolver lo enturbia.
  • Sin sal: la pones en la receta final.
  • Cuela sin aplastar: usa un colador fino (o con una gasa) y deja que el líquido caiga solo.
  • Enfría rápido: pásalo a un recipiente dentro de agua con hielo antes de guardarlo. Un fondo tibio durante horas es el lugar ideal para las bacterias.

4. Proporciones y tiempos

Por cada kilo de huesos, unos 2 litros de agua fría y 200–250 g de mirepoix: la mitad de cebolla y la otra mitad de zanahoria y apio (en el fumet, cambia la zanahoria por puerro para que no quede dulce ni de color). Súmale un bouquet garni: laurel, tomillo y tallos de perejil atados.

FondoMirepoixTiempoRinde (por kg de huesos)
Blanco de aveDados de 2–3 cm3–4 hUnos 1,5 litros
Blanco u oscuro de terneraDados de 3–5 cm6–8 hUnos 1 litro
FumetLáminas finas20–25 minUnos 1,5 litros
VerdurasDados de 2 cm45–60 min—

Cuanto más larga es la cocción, más grande es el corte de las verduras, para que no se deshagan. Repasa los cortes en la clase 2 de Cocina 1.

5. Cómo conservarlo

  • Nevera: 3 a 4 días (el fumet, 2). La grasa que se solidifica arriba se retira de una vez.
  • Congelador: hasta 3 meses. Congélalo en porciones de 250–500 ml, o en cubiteras para tener cubitos listos para una salsa.
  • Glace: reduce el fondo hasta un tercio o menos: queda un jarabe espeso que, en frío, se vuelve gelatina firme. Un cubito da sabor a toda una salsa.
  • La gelatina es buena señal: si el fondo frío queda gelatinoso, los huesos soltaron su colágeno, y eso es lo que da cuerpo y brillo a las salsas.

6. Practica: risotto a la parmesana

Haz un fondo blanco de ave (o el caldo de verduras) y úsalo en un risotto: lleva cebolla en brunoise, el arroz se nacara, se moja con el fondo caliente de a poco y se termina con mantequilla y parmesano. Como casi no tiene otros ingredientes, vas a notar enseguida la diferencia entre un fondo casero y uno de cubito.

Ver la receta del risotto →

Todas las recetas de la clase: ver los 4 fondos y el risotto.

Sigue aprendiendo

¿Terminaste la clase?