El kale es un repollo de hojas sueltas y rizadas (col rizada), firme y algo amargo. Crudo hay que masajearlo con aceite y sal para que se ablande; cocido, aguanta más que la espinaca y no se deshace.
Equivalencia: 1 atado ≈ 250–300 g; sin tallos queda en unos 180 g; 1 taza picado ≈ 20 g
Cómo elegirlo
- Hojas firmes, crujientes y de color parejo, sin amarillo.
- Las hojas chicas son más tiernas para comer crudas.
Cómo conservarlo
Seco, en una bolsa en la nevera: 5 a 7 días. Se congela bien blanqueado (2 minutos).
Variedades y para qué usar cada una
| Tipo | Ideal para |
|---|---|
| Rizado | El más común: chips, salteados y ensaladas. |
| Lacinato o cavolo nero | Hoja larga y lisa, oscura: sopas como la ribollita. |
| Kale morado | Más dulce, para ensaladas. |
Cómo usarlo
- Al horno En chips: hojas con aceite y sal a 150 °C, 15–20 minutos.
- Salteado Con ajo, 4–5 minutos, con un chorrito de agua al final.
- Hervido En sopas y guisos los últimos 10 minutos.
Toca una técnica para ver las recetas del recetario con kale cocinadas así.
Con qué combina
ajolimónaceite de olivaqueso parmesanopaltamanzanagarbanzosporotos
Consejos
- Quita el tallo central: tómalo de la base y tira de las hojas hacia arriba.
- Para ensalada, masajéalo 2 minutos con aceite, limón y sal: se oscurece y se ablanda.
- Los chips tienen que estar bien secos antes de hornear: si no, quedan blandos.
Recetas con kale
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