Las legumbres son baratas, se guardan años, tienen tanta proteína como la carne y están en las comidas más queridas del mundo: el hummus, el guiso de lentejas, los frijoles negros, el cassoulet, el dal. En esta clase vas a conocer cada una y a cocinarlas tiernas, enteras y fáciles de digerir.
Negros, rojos, blancos, pinto, de manteca (pallares)
8–12 h
1–1 ½ h
Guisos, frijoles refritos, ensaladas, cassoulet
Arvejas secas
Enteras o partidas
Partidas no; enteras 8 h
40–60 min
Purés y sopas
Habas secas
Enteras o peladas
12 h
1–1 ½ h
Purés, falafel egipcio
Soja
Amarilla, edamame (fresca)
12 h
2–3 h
Leche de soja, tofu; el edamame se hierve 5 min
2. Remojo y cocción
Revisa y enjuaga: busca piedritas y granos rotos.
Remoja en 3 veces su volumen de agua fría. Con una cucharadita de sal por litro, la piel queda más tierna. En verano, en la nevera.
Tira el agua del remojo y cúbrelas con agua nueva, 3–4 cm por encima.
Hervor suave: lleva a hervor, retira la espuma y baja hasta que apenas tiemble. El hervor fuerte rompe la piel y deja el centro duro.
Agrega aromáticos: laurel, ajo, media cebolla, una zanahoria. El ácido (tomate, vinagre, vino) y el azúcar, al final: endurecen la piel.
Prueba varias: tienen que estar cremosas por dentro.
¿La sal las endurece? Es un mito: se puede salar desde el principio. Lo que las deja duras es el ácido, el agua muy dura (con mucho calcio) o legumbres muy viejas, que nunca se ablandan del todo.
Bicarbonato: una pizca (¼ de cucharadita por litro) ablanda los garbanzos en agua dura. Más, deja gusto y las deshace.
Olla a presión: garbanzos 20–25 min, porotos 15–25, lentejas 8–10. Nunca más de la mitad llena: hacen espuma.
3. Más fáciles de digerir
Los gases vienen de unos azúcares (oligosacáridos) que no digerimos y fermentan en el intestino. Para reducirlos:
Remojo largo y tirar el agua; cocción completa, hasta que estén tiernas.
Cocinarlas con comino, hinojo, laurel, epazote o un trozo de alga kombu.
Comerlas seguido: el intestino se acostumbra.
Las lentejas rojas y las legumbres peladas caen más livianas.
4. De lata, en la despensa y en el congelador
Legumbres en lata o frasco: ya están cocidas. Enjuágalas para quitar el exceso de sal, o usa su líquido.
Secas: en frascos cerrados, en un lugar seco; duran 1–2 años, pero cuanto más viejas, más tardan.
Cocidas: 4–5 días en la nevera con su caldo; 3 meses congeladas en porciones. Cocina de más y congela.
Rinde: 100 g de legumbre seca dan unos 250 g cocida.
5. Proteína completa y aquafaba
Las legumbres y los cereales se complementan: juntos dan todas las proteínas que necesitamos. Por eso existen el arroz con porotos, las lentejas con arroz, el hummus con pan de pita o el guiso de garbanzos con fideos.
Aquafaba: el líquido de cocción de los garbanzos (o el de la lata) se bate como una clara de huevo. 3 cucharadas reemplazan una clara en merengues, mousses y mayonesas veganas.
6. Practica
Cocina medio kilo de garbanzos secos: una parte para el hummus y el resto, congelado en porciones para la semana.
Hummus
Garbanzos
Desde el garbanzo seco: remojo, cocción y armado, paso a paso.