Chicas, grasas y baratas, son de los pescados más sabrosos y sanos. Están mejor en verano, cuando tienen más grasa. Se cocinan enteras, en minutos, y las de lata son una gran despensa.
Equivalencia: 1 porción ≈ 4–6 sardinas (250–300 g enteras)
Cómo elegirlas
- Ojos brillantes y saltones, agallas rojas y olor a mar, nunca a amoníaco.
- La carne firme: al apretarla con el dedo vuelve a su lugar.
- Brillantes y con la panza entera, sin roturas.
Cómo conservarlas
Frescas, el mismo día o al siguiente: se pasan rápido. Congeladas ya limpias, 2 meses.
Variedades y para qué usar cada una
| Tipo | Ideal para |
|---|---|
| Frescas enteras | Plancha, parrilla y horno. |
| Abiertas en mariposa | Rebozadas, en escabeche o rellenas. |
| En lata | En aceite o tomate: tostadas, ensaladas y pastas. |
Cómo usarlas
- Plancha y parrilla Enteras, con sal gruesa, en plancha muy caliente: 2–3 minutos por lado.
- Fritura Abiertas, enharinadas y fritas a 180 °C.
- Marinado En escabeche: fritas y cubiertas con aceite, vinagre, ajo y laurel.
Toca una técnica para ver las recetas del recetario con sardinas cocinadas así.
Con qué combina
limónsal gruesaajoperejilpimiento asadopantomatevinagre
Consejos
- Para limpiarlas: las escamas salen con el dedo bajo el agua; quita la cabeza tirando hacia la panza y salen las tripas con ella.
- Para abrirlas en mariposa, aprieta con el pulgar a lo largo de la espina y sácala entera desde la cola.
- Las de lata se comen con espinas: son blandas y aportan calcio.
Recetas con sardinas
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